¿Cómo proteger nuestra estrategia de Marketing ante estafas y fraudes digitales?

Tanto las nuevas tecnologías asociadas a loa adelantos de la Inteligencia Artificial, como la pandemia de Covid-19, transformaron la realidad física y trasladaron los escenarios al plano digital.

Muchos aspectos de nuestra vida se desarrollan actualmente en el ciberespacio, permitiéndonos acceder a, prácticamente, toda la información del mundo.

Pero de la misma manera ponemos en juego la seguridad de nuestra propia información personal.
Los riesgos en la red provienen de campañas maliciosas destinadas al robo de datos, conocidas como ciberataques.

Entre ellas destaca el phishing, que suelen comenzar con una comunicación del ciberatacante suplantando a un tercero a través de un mensaje privado en las redes sociales, un chat en juegos online o un correo electrónico.

Los llamados ciberataques acarrean una consecuente pérdida de información que trae consigo también, pérdidas económicas a medio y largo plazo, impactos negativos en la imagen corporativa de las empresas, además de gastos no considerados para dar respuesta a una agresión.

Igualmente y como parte de estos ataques maliciosos, podemos ser víctimas de fraudes y estafas que persiguen fundamentalmente, el robo de nuestros datos bancarios.

Algunos de los estilos de fraude y estafas digitales más comunes son
  • Estafas en las compras online

Los usuarios a compran productos que en realidad no existen en sitios creados por un ciberdelincuente imitando el formato de webs reales para atraer a compradores.


  • Phishing

Phishing incluye todos aquellos correos electrónicos maliciosos enviados al supuesto nombre de empresas reconocidas y relacionadas con el usuario en cuestión que solicitan su información privada mediante un banner, url o un archivo infectado.


  • Anuncios o publicidades llamativas

Publicidades llamativas de temas recurrentes como ganar dinero fácil, citas online, con ofertas de trabajo ficticias, etc, son el tipo de ofertas con las que debemos ser muy cuidadosos en la red.


  • Instalación de software malintencionado

Al recibir correos con adjuntos, podemos terminar instalando programas maliciosos que darán acceso a terceros a nuestra información privada.


  • Recibos falsos

Este tipo de fraude ocurre cuando al usuario llegan recibos falsos a nombre de empresas o corporaciones que solicitan un depósito. Este finalmente queda en manos de los estafadores.

Marketing Digital y fraudes
Aunque existen varios tipos de fraude digital, el concepto implica cualquier situación en que se utilicen indebidamente datos personales, provocando pérdidas a las víctimas, que pueden ser clientes o empresas.

Para los negocios de cualquier dimensión, el no poder demostrar que protegen esos activos, representará la pérdida de la confianza de sus clientes y ello incidirá en las ventas y en la audiencia.

Queda claro el valor de disponer de una estrategia antifraude que acompañe nuestra campaña de Marketing Digital y la gestión estratégica.

Por ello actualmente la seguridad informática en el marketing digital es uno de los asuntos más importantes desde el punto de vista de los negocios, en aras de prevenir y detectar el uso no autorizado de un sistema y de la información de nuestros clientes.

Cada marca, empresa o negocio, sin considerar dimensiones, debe diseñar campañas de marketing que aseguren la actividad de sus clientes, pues no solo protegerá los datos, sino que impactará favorablemente en el crecimiento de nuestro negocio.

Para evitar los principales tipos de fraudes y estafas digitales, es de suma importancia que los negocios posean un sistema capaz de detectar situaciones sospechosas mediante tecnologías como Big Data, Machine Learning y Geolocalización, identificando usuarios y analizando patrones y tendencias que no dejen espacio a las campañas maliciosas.

Depende de las empresas invertir en tecnologías que protejan la actividad e información de sus clientes.

Veamos algunos métodos para reconocer el fraude digital y mitigar los riesgos en una estrategia de Marketing.
  • Siempre crear contraseñas robustas
Las contraseñas de plataformas digitales y redes sociales que empleamos a diario deben ser creadas al punto de que resulten lo más robustas que sea posible.

También debe contar con números, letras y signos especiales, como asteriscos o símbolos. Además, es bueno utilizar claves distintas para cada servicio y cambiarlas con cierta frecuencia.

  • Consulta la veracidad de una comunicación
Si tenemos dudas sobre la veracidad de una comunicación ya sea por correo o mensaje, lo mejor que podemos hacer es buscar información al respecto o ponernos en contacto con quien, supuestamente, ha enviado el mensaje, utilizando otra vía.

  • Cuidar los datos de la empresa
Los datos de la empresa son muy codiciados por los grupos de cibercriminales. Por ello, debemos protegerlos y cuidar dónde los compartimos.

  • Comprobar las webs
Son frecuentes las páginas maliciosas, que suplantan a otras oficiales para robar datos. Debemos saber cómo distinguir un sitio oficial y una web segura con certificado SSL, para no caer en fraudes.

  • Actualice los programas de antivirus
Los programas antivirus y antiespías deben ser actualizados periódicamente y siempre instalados por un profesional confiable.
PUBLICADO EL 19 DE JULIO, DE 2022
POR: CLAUDIA RODRÍGUEZ